Cómo tener Influencia Social a través de la Persuasión

Quiero tener Influencia Social (serie de artículos) – Cómo Influir en los Demás – Artículo 1 - Javier Galué Amblar

Casi todos los seres humanos tenemos la GRAN NECESIDAD de tener relaciones sociales, de compartir, de estar en contacto con otros humanos. Es algo genético, que la evolución nos ha proporcionado. Los primeros humanos ya tenían en los genes esta condición. El miembro del grupo que se quedara solo tendría muchas menos posibilidades de supervivencia. Estaría más desprotegido, no tendría posibilidades de aparearse, etc. Son muchas las razones por las cuales antropológicamente hablando sentimos la necesidad de estar en contacto con otras personas. Por eso para comprender de manera completa cómo tener influencia social es importante que consideres los detalles que te comento ahora.

De aquí viene la necesidad añadida de tener influencia social. Sobresalir, ser la persona que más llame la atención representaba (y representa en muchos casos) ser líder y eso hace miles de años representaba liderar, procrear y hasta sobrevivir.  Actualmente la influencia social puede representar reconocimiento, éxito, popularidad, progreso, aunque no siempre se cumple.

Eso no quiere decir que necesitemos silencio, que necesitemos apartarnos de vez en cuando de la gente, del ruido, etc., y aquí también habría que agregar a muchas personas que se les complica el punto de las relaciones sociales, que por cierto también trataré mucho en este blog de ahora en adelante. No es un problema siempre y cuando sea algo voluntario, que te apetece, no algo que te produzca temor o miedos.

El ser seres sociales implica mucho tanto en nuestro desarrollo biológico, morfológico y psicológico. Nuestros cerebros se han ido adaptando a esa manera de vida “socializadora”, también nuestras reacciones, costumbres, necesidades y hasta formas de pensar y actuar. Una buena parte de lo que somos como personas es consecuencia de ser seres sociales.

 

Cómo tener Influencia Social

 

Hay muchos tipos de influencia social. En el mundo actual cada vez nos fijamos y nos afecta más lo que sucede a nuestro alrededor y lejos de nosotros. Antes, hace cientos de años, lo que sucedía a decenas o cientos de kilómetros no nos afectaba. Actualmente lo que sucede en Japón o Estados Unidos puede afectar nuestras vidas de manera casi inmediata, a pesar de estar a miles de kilómetros. Y no solo hablo de variables económicas o desarrollos tecnológicos. Si nos fijamos bien lo que se pone de moda en un sitio a miles de kilómetros puede calar dentro de nuestra sociedad en pocas horas o días a través de las redes sociales. Lo que hacen o dicen nuestros hijos puede venir de lugares muy lejanos.

Y a todas estas “necesidades” de relaciones externas también tenemos que sumarles las internas, las propias nuestras. Los deseos de prosperar, de seguridad, de disfrutar, etc. Y en muchos de estos deseos y necesidades externas e internas se basan los principios de Influencia Social.

La influencia social te promete conseguir muchos de estos deseos o de satisfacer muchas de estas necesidades internas y externas. La publicidad también se basa en eso, en intentar mostrarnos cómo podemos satisfacer esas necesidades a través de productos o servicios.

De todo esto va esta serie de artículos y vídeos que voy a comenzar a hacer desde hoy sobre INFLUENCIA SOCIAL. La idea es que tengas los conocimientos y las herramientas necesarias para, SI QUIERES Y ASÍ LO DESEAS, SER MÁS INFLUYENTE EN TU ENTORNO PERSONAL O PROFESIONAL. Así que te recomiendo suscribirte a mi NEWSLETTER y también a MI CANAL DE YOUTUBE para que consigas tus objetivos más rápido y además no te pierdas ningún detalle.

El primer punto a tratar es la resistencia. Ya todos sabemos que somos bombardeados por publicidad e intentos de persuasión y manipulación constantemente. Se calcula que una persona que vive en una gran ciudad de un país occidental recibe ¡entre 3000 y 4000 impactos publicitarios AL DÍA!

Y en muchos o en casi todos no nos damos cuenta o pasan totalmente inadvertidos por nosotros, PERO eso no quiere decir que no los percibamos y que nuestros cerebros los capten y procesen.

Cuando estamos en un sitio y hay obras fuera, donde usan un taladro todo el día, nuestros cerebros literalmente “apagan” esos estímulos para hacernos concentrar en los que nos interesan, pero EL RUIDO SIGUE ALLÍ y nuestros cerebros lo captan igualmente y reacciona ante ese ruido. Posiblemente cuando alguien nos comenta “qué fastidio con el taladrado…” entonces lo volvemos a escuchar… Al igual que con un olor. Si vivimos cerca de un río o una fábrica de algún producto que desprende olores constantes, a las personas que viven allí ya no les huele. Sus cerebros “apagan” ese olor, ese estímulo, para centrarse en lo que nos interesa, PERO EL OLOR SIGUE ALLÍ y sus cerebros lo captan perfectamente. Las personas que les visitan se lo recuerdan cada vez que pasan por allí. Lo mismo pasa con los impactos publicitarios. El hecho de que no le pongamos atención no implica que NO ESTÉN ALLÍ. Siguen allí y nuestros cerebros los siguen captando, procesando y reaccionando ante ellos.

La pasta de dientes, el champú, los envases o paquetes con la comida… todos esos productos que tenemos en casa tienen mensajes publicitarios y persuasivos impresos, pero además en su diseño, colores, olores, texturas, etc., llevan consigo muchos mensajes para que los usemos y los volvamos a comprar. De eso nuestros cerebros se percatan, pero tal vez en la mayoría de los casos de una manera inconsciente.

PERO DE LO QUE SÍ ESTAMOS CONSCIENTES es de que nos quieren persuadir e incluso manipular constantemente, y al estar conscientes de ello, levantamos ciertas barreras para protegernos. Por lo general o “apagamos” nuestro sistema de atención ante esos estímulos o sencillamente desconfiamos.

Por eso uno de los requisitos para intentar persuadir o ejercer influencia sobre otros suele ser precisamente no “despertar sospechas” de que se quiere convencer, persuadir o manipular.

 

Mi Primer Consejo

 

Sin embargo, te doy mi PRIMER CONSEJO. Si dices abiertamente, si comunicas con sinceridad que quieres convencer a alguien PERO LE INFORMAS TAMBIÉN DE QUE ES LIBRE DE DECIDIR posiblemente tengas mucho más éxito que ocultándolo. Te aseguro que la resistencia y las barreras posiblemente se desarmen al observar de tu parte la sinceridad y honestidad. Por cierto, de esto tienen que aprender MUCHO nuestros políticos.

Comenzar frases parecidas a “tienes la total libertad de rechazar esta proposición…”, “no pierdes nada con pensarlo y entenderé cualquier decisión que tomes…”, “lo más probable es que no estés de acuerdo con esto que te voy a decir pero prefiero ser sincero/a…” lograrás este cometido sin problema. Haces sentir a la otra persona que es la que decide, que es la que tiene la última palabra. Luego, con el paso de los artículos de esta serie, verás que puedes dirigir las respuestas de los demás, que puedes incluso manipular a las personas para que respondan o decidan lo que quieres pero pensando y sintiendo que están respondiendo o decidiendo por cuenta propia. Esto tiene sus consecuencias y límites que la ética deben marcarte.

Es importante que dejes calara la libertad de decisión de la otra persona al principio de tu frase o de tu intervención, para que baje las barreras antes de escuchar el resto de lo que quieres decir, porque en caso contrario tendrás a personas con barreras en alza que podrán en duda todo lo que digas.

Hasta aquí el primero de una seria completa de artículos sobre Influencia Social.


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Javier Galué Amblar
Formación In Company – Conferenciante – Coaching
Habilidades de Comunicación, Persuasión, Liderazgo, Carisma e Influencia
Madrid, España.
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